16 sep. 2005

La Noche de los Lápices (1976-2005)

Día de la Reafirmación de los Derechos del Estudiante Secundario



“... Nadie sabe dónde enterraron
los asesinos estos cuerpos,
pero ellos saldrán de la tierra
a cobrar la sangre caída
en la resurrección del pueblo.”

(Del poema "La Masacre" de Pablo Neruda)

  • La dictadura


Los militares definieron el golpe militar del 24 de marzo de 1976 como un Proceso de Reorganización Nacional (PRN) Los comandantes del Ejército general Jorge Videla, la Armada almirante Eduardo Massera y la Aeronáutica brigadier Orlando Agosti acordaron instaurar una dictadura a largo plazo con la idea de cerrar un ciclo histórico, el peronismo, y abrir otro, el proceso genocida más siniestro de la historia argentina.

  • El secuestro

El 16 de setiembre de 1976, en la ciudad de La Plata, un grupo de estudiantes secundarios que luchaban por la instauración del boleto escolar gratuito fueron brutalmente secuestrados y torturados durante meses en un campo clandestino de detención denominado El Pozo de Banfield.

Todos ellos tenían entre 16 y 18 años; sólo uno sobrevivió, Pablo Díaz, y se encargó de contarle al mundo esta tragedia. Los protagonistas desaparecidos de este suceso aberrante y que trascendió como La noche de los lápices fueron: Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio de Acha, Horacio Angel Ungaro, Daniel Alberto Racero y María Clara Ciocchini.

  • El Pozo de Banfield

Pablo Díaz declaró por los secuestros y también como testigo del nacimiento de los bebés de Stela Ogando Montesano y Gabriela Carriquiriborde ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 7, a cargo de Adolfo Luis Bagnasco, en febrero de 1999.


“No estábamos en condiciones de pararnos, ya que comíamos en forma muy espaciada. A la mayoría les habían cambiado las vendas de trapo, por algodones sobre los ojos y sobre ellos, cinta adhesiva que les llagó los ojos y en algunos casos hasta se los pudrió, debido al calor reinante de diciembre”, declaró Pablo.


Gabriela Carriquiriborde que estaba embarazada se encontraba practicamente desnuda y sólo tenía a su costado unos trapos sucios para higienizarse la vagina. "Pablo, me viene, me viene", le dijo a Pablo mientras aferrada a su muñeca empezó con el trabajo de parto.


Todos los detenidos comenzaron a gritar para darle aviso a los guardias que auxiliaran a Gabriela. A los pocos minutos, escucharon que subían hasta el tercer piso, donde se encontraban encerrados. Apoyaron una chapa sobre el piso, pusieron arriba a la parturienta y la sacaron del calabozo.

Cuando la bajaban por la escalera, Pablo escuchó gritos de dolor de una mujer y un ruido de chapa que se golpea contra algo. Se les había caído Gabriela contra los escalones. Luego de unos minutos se oyó el llanto de un bebé.

Pablo Díaz sobrevivió a la tragedia pero dice que “sigue mirando para ver si los encuentra”. Gabriela Carriquiriborde, su hijo y el resto de los estudiantes son parte de los 30 mil detenidos-desaparecidos durante la dictadura militar en Argentina que se inició con el golpe del 24 de marzo de 1976 y que culminó el 10 de diciembre de 1983 con el advenimiento de la democracia.


En homenaje a esos adolescentes torturados y asesinados por la dictadura, el 16 de septiembre fue elegido como el Día de la Reafirmación de los Derechos del Estudiante Secundario.

  • Poema de Pablo Díaz, dedicado a Claudia Falcone

Hoy me he quedado inmóvil observando en el recuerdo
el beso que se estrellaba en el muro.
Flor o acero. Ni ángel ni desángel.
Sólo la verdad desnuda.
La voz es un reclamo de amor y un instante duro.
Pero las manos no pierden el momento de tus manos.
¿dónde estás, en qué tiempo, en qué mundo te encuentro?
¿Hasta dónde estiro la mirada para verte?
Si me dieras una señal, el próximo 31 de diciembre
me llegaría hasta vos.
No creas que no te busco, no me olvido,
pues no hubo adiós; nos dijimos hasta luego.
Por favor, que las aguas del mar te traigan hasta mí.
O la soledad del otoño,
o las flores de la primavera.
Como quieras.
Pero no dejes de volver a lo que soñamos.
Si no es conmigo, ojalá que igual estés en paz.
¿Te acordás?
Habíamos quedado en ir de vacaciones
o de juntarnos todos los chicos a tomar cerveza.
Pero estoy solo, ni vos ni ellos han vuelto.
y yo camino mirando a ver si los encuentro.
Me junto con sus madres, padres, hermanos,
tíos, amigos,
y no sé qué decirles, ¿dónde están las palabras para ellos?
Todavía no he aprendido a no desafinar,
¿y las idas a las villas?
¿Qué es esto de sobreviviente? ¡Por favor!
Que algún día los encuentre.

Texto: Natalia Vázquez

1 comentario:

Anónimo dijo...
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