27 sep. 2005

Ecología. Día Nacional de la Conciencia Ambiental


En 1995, dos años despues de la entonces llamada "tragedia de Avellaneda", se sancionó la Ley 24605 del Ministerio del Interior, en memoria de las personas fallecidas como consecuencia de un escape de gas cianhídrico.

Murieron 4 miembros de una familia y un equipo de emergencias médicas, cuando por negligencia de dos grupos empresarios y falta de controles ambientales se vertieron productos tóxicos en las cloacas de Aguas Argentinas, los que luego salieron, en forma de gas cianhídrico, a través de una rejilla de la casa del matrimonio de Manuel (79) y María Angela Nuin (80).

La esposa de Manuel llamó a su hijo Horacio (43) por teléfono porque su marido se había descompuesto. Inmediatamente, Nuin hijo le pidió su mujer que se acerque hasta la casa de sus padres para asistirlos mientras él llegaba con la ambulancia de la empresa de atención médica Emercor.

Cuando Horacio llegó a la casa del matrimonio Nuin, ubicado en 25 de mayo 319 de Avellaneda, su esposa, Rosa Scala (43), y sus padres estaban muertos. Tras ellos, caerían la médica Bibiana Otero de Turcutto (41), el chofer-camillero Roberto Voytezko (32), el enfermero Orlando Cáceres (30) y el propio Horacio.


Negligencia empresarial

Los transportistas Juan Ernesto García y Juan Manuél Sánchez arrojaron ácido sulfúrico a las cloacas del deposito de su empresa mientras a pocas cuadras de allí, los empresarios Ernesto Pizzio y Luciano Mondolo vertieron sales de cianuro en las cañerías. Ambos productos se juntaron en el agua y produjeron el ácido cianhídrico cuyo gas emergió por la rejilla de los Nuin.

El juez Guillero Roberts de Lomas de Zamora procesó a los transportistas García y Sanchez por "contaminación seguida de muerte". Así, se aplicaría por primera vez la ley 24.051 de Residuos Peligrosos. Sin embargo, dos años después, la investigación se cerraría y ambos sería sobreseídos porque las pruebas eran de "dudosa calidad técnica". Por otro lado, la causa de los empresarios Pizzio y Mondolo fue prescripta porque ya había transcurrido el tiempo máximo previsto por la ley, sin que hubiera una acusación fiscal.

Falta de controles y desidia política

La empresa Aguas Argentinas tambíen recibió una demanda por presunta falta de limpieza de cloacas y también la Municipalidad de Avellaneda porque no habría controlado las actividades industriales, ni atendido a las denuncias de los vecinos. El titular por aquel entonces de esa dependencia municipal era el actual intendente justicialista Baldomero Alvarez de Olivera.

Asimismo, la responsabilidad le cabió también a la Dirección de Medio Ambiente bonaerense y la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Nación, porque no habrían ejercido el correspondiente control del poder de policía.

El juez Soto del Juzgado Federal Civil y Comercial número 6, quien recibió la demanda de los familiares de los Nuin, se declaró incompetente y giró la causa a la Corte Suprema de la Nación, quie hizo otro tanto.

En conclusión, la única medida tomada al respecto fue la de declarar 27 de septiembre como el "Día Nacional de la Conciencia Ambiental" a través de la ley 24605 "en memoria de las personas fallecidas como consecuencia del escape de gas cianhídrico ocurrido en la ciudad de Avellaneda.


  • Otras referencias

El Acido Cianhídrico tiene su historia de horror

  • Tragedia de Cromañón


En “aproximadamente 13 minutos”, la concentración de ácido cianhídrico en el aire de República Cromañón, durante el siniestro que provocó 193 muertes, “pudo llegar a 225 ppm (partes de ácido cianhídrico por un millón de partes de aire)”. Los valores estimativos de 225 ppm, que surgen de un trabajo realizado por el INTI, al que tuvo acceso Página/12 y que será tenido en cuenta en la causa judicial, “están entre los indicados en la bibliografía como peligrosos y como letales”, en ensayos de laboratorio –con ratas– realizados en Estados Unidos. La muerte, en esos ensayos, se producía cuando la concentración rondaba los “150-200 ppm” (Extraído del Diario Página 12 01/06/2005)

  • Enero de 1942. En las matanzas masivas de Auschwitz y Birkenau se utilizó zyklon-B

El Zyklon B venía en la forma de pequeños cristales, que al contacto con el aire dejaban escapar ácido hidrocianídico. Una vez que los prisioneros eran encerrados en la cámara de gas, se volcaba esta sustancia por los dos orificios de techo y los cristales caían sobre la gente. Después de quince minutos, la cámara de gas se abría y los cuerpos que aparecían apilados sobre el suelo eran transportados al crematorio.

La efectividad del Zyklon B permitía matar a miles de personas por día. Entre otras atrocidades, tal fue el caso de aniquilación de todo el campo gitano de Auschwitz, de aproximadamente 4 mil personas, en un solo día, el 1º de agosto de 1944.

Las empresas que fabricaban y proveían el gas, como Tesch/Stabenow, Desgesch, Degussa, I. G. Farben, siguieron sus actividades después de la guerra, desarrollaron insecticidas, pinturas y productos tan complejos como novedosos. El Protectosil, creado por Degussa, protege el cemento de los graffitis y la suciedad, y se usará para impregnar las 2700 columnas del monumento a los judíos víctimas del Holocausto, en Berlín, que inaugurado este año.

Texto: Natalia Vázquez

Foto: Estación de Ferrocarril de Avellaneda

1 comentario:

Anónimo dijo...
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